Obstrucciones y problemas vasculares
Eventos como la hipertensión renovascular o la presencia de cálculos renales de gran tamaño pueden bloquear el flujo sanguíneo o la salida de orina, detonando un fallo inmediato. Asimismo, procesos infecciosos como la pielonefritis no tratada adecuadamente en hospitales de la CDMX pueden derivar en una afectación sistémica del tejido renal.