Impacto de la diabetes y la hipertensión
En nuestra práctica nefrológica en la CDMX, observamos que la nefropatía diabética y la nefropatía hipertensiva son los principales detonantes del fallo orgánico. El control de la presión arterial es crítico para evitar la hipertensión renovascular, la cual reduce el flujo sanguíneo esencial. Si no se gestionan estos factores, el paciente puede presentar proteinuria (proteína en orina) y hematuria de forma persistente, señales claras de que el tejido está sufriendo un daño irreversible.