De la microalbuminuria a la insuficiencia
En las etapas iniciales, el síntoma más claro es la proteinuria, que indica que los glomérulos están dejando escapar proteínas. Si no se interviene, este cuadro puede evolucionar a una insuficiencia renal aguda ante episodios de deshidratación o estrés sistémico. Asimismo, es vital diferenciarla de procesos inflamatorios como la glomerulonefritis o infecciones recurrentes como la pielonefritis, que pueden presentar hematuria y confundir el diagnóstico clínico inicial.